La primera ciudad con nomenclatura rural


Con la elección del diseño de la placa que lleva inscrita la dirección a la que pertenecen los hogares de las ocho veredas en San Antonio de Prado, Medellín es pionera en este tipo de proyectos.
Casi 5.600 personas participaron en la elección del diseño de la placa de nomenclatura para la zona rural de este corregimiento del suroccidente de la ciudad.
El campesino recolector de cebolla fue el diseño elegido por la comunidad de San Antonio de Prado para que acompañe las placas de dirección de las ocho veredas.
Después de tres jornadas de elección presencial y una virtual, esta imagen resultó ganadora tras sumar más de 2.400 votos. Las otras opciones fueron la granja, la mula y la fachada del templo principal del corregimiento.
"Iniciamos en 2016 este proceso que en septiembre hará la instalación de las placas en San Sebastián de Palmitas, lo cual tardará más o menos un mes. Antes haremos la respectiva socialización con la comunidad para que identifique a las personas que estarán en el territorio haciendo esa labor", informó Juan Manuel Velásquez Correa, secretario de Control y Gestión Territorial.
Al finalizar la instalación en San Sebastián de Palmitas se continuará el proceso en Altavista y luego en San Antonio de Prado, donde en la actualidad se llevan a cabo los recorridos de verificación para poder hacer entrega de correspondientes certificados.
En procesos similares de selección, en Santa Elena ganó el colibrí como imagen de las placas; mientras que los habitantes de las veredas de San Cristóbal escogieron al campesino; en Altavista, eligieron al pájaro barranquero y en San Sebastián de Palmitas, al arriero.
El secretario de Control y Gestión Territorial recordó que en Waze y en GoogleMaps ya aparecen las direcciones y rutas de llegada a las viviendas de los corregimientos con su dirección debidamente demarcada.
"De manera constante hacemos esfuerzos por generar nomenclatura en todas las viviendas nuevas del área urbana también. En la ciudad al año son más de 20 mil predios nuevos los que se crean", agregó el funcionario.
Así, Medellín se convierte en el primer municipio de Colombia en donde sus corregimientos cuentan con direcciones definidas y plenamente visibilizadas.
Múltiples beneficios
La nomenclatura en los hogares mejora la calidad de vida de los habitantes, les facilita el acceso a los diferentes servicios domiciliarios y catastrales. La estrategia ha beneficiado a 446.705 familias de áreas rurales de la ciudad.
Para Alejandra Muñoz Zapata, habitante de la vereda El Astillero,  corregimiento de San Antonio de Prado, contar con dirección y placa de nomenclatura los hace sentir importantes e incluidos.
"Al estar retirados del casco urbano la ubicación y localización se hacía difícil.   Ahora nos va a llegar la correspondencia, documentos y otros papeles a los que antes no podíamos acceder por no tener una dirección física", anotó.
Por su parte, Blanca Luz Atehortúa Sánchez de la vereda El Llano, en Santa Elena, resaltó que desde que fue instalada la placa de nomenclatura han tenido muchos los beneficios.
"Se nos facilitaron los tramites en los bancos, la mensajería con las empresas de servicios públicos, telefonía e Internet. Incluso el trasporte mejoró porque ya podemos pedir un taxi y llega con facilidad", señaló.
Entre todos los corregimientos se instalarán más de 20 mil placas por lo que se invita a la ciudadanía a cuidarlas adecuadamente. En los procesos de ubicación de estos elementos se espera contratar a personal de cada uno de los corregimientos.

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